Una forma personal de gestionar el estrés

En el mundo actual la tónica se está convirtiendo en el agotamiento por el estrés. En el siguiente  artículo sobre el estrés presento algunos métodos que he aplicado personalmente y considero pueden ser utilies a la hora de gestionar el estrés.

Con los nuevos avances tecnológicos cada vez se exigen y esperan nuevas respuestas inmediatas. Además nos creamos muchas necesidades de las que podríamos prescindir, estas necesidades nos condicionan a priorizar los ingresos en detrimento de la satisfacción laboral.

Cuando se nos somete a condiciones de presión con acumulación de trabajo, con fechas de entrega, con proyectos que siempre tenían que estar presentados ayer, hasta el más equilibrado de los mortales se siente estresado. Además, todos sabemos que con mucha frecuencia cada objetivo que se cumple es necesariamente el comienzo de otro nuevo con el mismo nivel o mayor de urgencia. Todo es urgente y eso no es posible, tenemos que priorizar. Es importante tomar conciencia que de nada valen los objetivos cumplidos si estamos enfermos o muertos.

El estrés baja las defensas y se pueden contraer enfermedades, provoca depresión, falta de concentración y de memoria, y cuesta mucho superar el estado de decaimiento del ánimo.

Lo primero que hay que dejar claro es que no existe una fórmula mágica que haga que se elimine el estrés de forma inmediata y radical, sino que cada persona tiene que adaptar su propia forma de combatirlo.

A continuación enuncio desde mi punto de vista algunas actividades que yo realizo y que considero que realizadas en su justa medida, pueden contribuir a rebajar el nivel de estrés.

PLANIFICATE Y REFLEXIONA: No dejes lugar a la improvisación ni a la acumulación de tareas. Cuando tienes muchas cosas que hacer y poco tiempo, la situación te suele desbordar y comienza la ansiedad, los nervios y el maldito estrés. Planificando la jornada y tomando el tiempo necesario para asegurar su uso equilibrado, no solo te hacer ser más productivo sino que te ayuda a ser más feliz. El dominio del tiempo conduce al dominio de la vida. Concéntrate en tus prioridades. Las cosas más importantes no deben ser sacrificadas a las menos importantes. Planifica tus actividades profesionales, personales y sociales. Aligera tu agenda y simplifica, pasa actividades para los días subsiguientes y no trates de hacer todo ese día para después no tener compromisos, porque éstos se multiplican en la medida que hay tiempo disponible. Utiliza métodos de planificación como GTD (Getting Things Done) o DIT (Do it Tomorrow).

ESTABLECE TU PLAN B: Esta es una de las que a mí más me ayuda, ya que me permite tener margen de maniobra y no tener miedo a expresar de forma constructiva mi opinión por miedo a supuestas represalias que me condicionen a mi forma de actuar y atenten a  mis valores personales.  Muchas veces el estrés se produce por vernos en un callejón sin salida y porque tenemos la sensación de sometimiento. Busca una alternativa a tu actual trabajo, ten preparada una salida y si no la tienes y crees que te falta algo, te recomiendo que reflexiones y te prepares para adquirir las competencias de un trabajo que aúne el disfrute, la aportación de valor y que tenga demanda.  Si estas en un trabajo que no es para ti, o estas agotado o insatisfecho  y consideras que es el momento de un cambio ponte manos a la obra y establece tu plan de acción en paralelo a tu  actual trabajo. Si lo deseas de verdad  sacaras el tiempo necesario, (por ejemplo ese que dedicas a ver la televisión) y te servirá para desconectar haciendo algo que te gusta.

RELAJATE: La meditación es un método que libera a una persona del estrés diario y modifica el patrón de comportamiento habitual, que pasa a ser de acelerado y atropellado a más lento, atento y concentrado, mejorando la creatividad y la productividad. Relajarse de cabeza a pies cinco minutos por día es bueno, quince es mejor y veinte minutos es excelente y puede hacerse en cualquier lugar, inclusive sin cerrar los ojos, con la vista fija en un punto. Practica Meditación, Thai Chi, Yoga, sesiones de masaje o cualquier otra actividad que te sirva para desconectar.

DISTRAETE ACTIVAMENTE: Cuida el cuerpo la mente y el espíritu. Practica algo de ejercicio, (por ejemplo caminar media hora se puede hacer si te lo propones). Come saludablemente dedicándole el tiempo necesario y descansa. Escribe un diario personal donde expreses tus sentimiento. Práctica tus hobbies y si no los tienes, busca en tus recuerdos, algo que te gustaba hacer. Cada día es único y diferente, aunque pueda parecer igual y rutinario. Es importante prestar atención a las cosas que ocurren a nuestro alrededor, salir de uno mismo para poder percibir a los demás. Intentar ser útil, solidario y ayudar a otro puede mejorar la calidad de vida. Si dedicas tiempo en ayudar a los demás pasaras menos tiempo centrándote en tus problemas y te sentirás mejor.

RELATIVIZA: Si la situación tiene solución ¿para que te preocupas? y si no la tiene ¿para que te preocupas?.  Observa las situaciones desde diferentes perspectivas, haz un zoom y contempla la situación en su justa medida. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué opciones tengo?. Yo personalmente, me digo y pienso que mientras tenga salud  tengo la capacidad suficiente para cubrir las necesidades básicas propias y las de mi familia, ya sea aqui o en otro lugar y eso me ayuda.

PRACITCA EL SENTIDO DEL HUMOR: El sentido del humor es la mejor herramienta para desdramatizar las situaciones. No te tomes demasiado en serio y aprende a reírte de ti mismo.  Por ejemplo, practica risoterapia o apuntate a un curso para ser monitor de animacion, cuentacuentos, monologista, contar chistes, etc..

SE ASERTIVO. Utiliza la asertividad para comunicarte, también y especialmente con las personas que te producen estrés (superiores, compañeros, etc…), para ello en situaciones cruciales, puedes aprender a utilizar el  método DEPA, del que hablaremos en un artículo futuro. Acude a otras personas (amigos, familiares, etc.) para pedir ayuda o consejo o simplemente que te escuchen,  expresando tu voluntad y tus necesidades.

GESTIONATE EMOCIONALMENTE: Toma conciencia de tus emociones y aprende a encauzarlas correctamente. Utiliza técnicas de Inteligencia Emocional. Sobre este tema profundizare en el futuro. Utiliza Coaching, EFT, PNL.

Si después de considerar las opciones propuestas, necesitas ayuda profesional la figura que emerge como la más idónea e indicada para asistir estos procesos de aprendizaje y cambio,  es la del coach.

Y recuerda que eres lo que eres y estas donde estas por los pensamientos que has puesto en tu vida y puedes cambiar lo que eres y donde estas si cambias los pensamientos que pones en tu mente.

Hasta pronto

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